- Publicado 24 mar 2026
- Última modificación 15 abr 2026
- 18 min
Guía sobre seguridad química
Las empresas deben ser conscientes de los diferentes riesgos a los que se enfrentan las empresas cuando trabajan con productos químicos. Esta guía explica cómo los empleadores pueden concienciar a los empleados sobre la seguridad química.

Introducción a la seguridad química
Directrices básicas de manipulación
Hoy en día, la mayoría de los trabajos implican algún nivel de exposición a sustancias químicas, ya sea trabajando con pesticidas peligrosos en una granja, tiñendo el cabello de alguien, mezclando compuestos en un laboratorio o limpiando un área de preparación de alimentos.
Esta guía ofrece una visión general de los principales enfoques para abordar diversas cuestiones relacionadas con la seguridad química en el trabajo. El objetivo de la información sobre seguridad química en el lugar de trabajo es reducir la exposición a sustancias químicas peligrosas y ayudar a prevenir enfermedades, lesiones y accidentes en el trabajo.
Como trabajador en un entorno en el que el uso de productos químicos es un problema, hay algunas pautas básicas de salud y seguridad que deben seguirse casi siempre, independientemente de la tarea específica que se esté realizando:
- Leer la ficha de datos de seguridad correspondiente antes de trabajar con un producto químico.
- Seguir todos los planes de control de riesgos en el lugar de trabajo para productos químicos peligrosos o extremadamente peligrosos.
- Prestar especial atención a las medidas de control para productos químicos que se sabe que son particularmente peligrosos o carcinógenos químicos.
- No subestimar el riesgo: asumir que cualquier mezcla será más peligrosa que su componente más tóxico y que todas las sustancias de toxicidad desconocida son altamente tóxicas.
- No oler los productos químicos para identificarlos.
- No comer, beber, almacenar alimentos, fumar ni aplicarse cosméticos en áreas donde se utilicen productos químicos.
- Lavarse las manos con frecuencia e inmediatamente después del uso de productos químicos.
- Mantener el cabello recogido y evitar la ropa holgada.
Toxicidad y DTL
La amenaza percibida para la seguridad, tanto de los empleados como de otras personas que puedan estar presentes, que implica el uso de productos químicos en el lugar de trabajo se centra principalmente en cuestiones relacionadas con su posible toxicidad.
A efectos de la legislación y la aplicación de las normas de salud y seguridad, la clasificación de toxicidad de un producto químico peligroso se define a menudo en términos de su valor de carga tóxica peligrosa (DTL, Dangerous Toxic Load).
Un valor DTL expresa el nivel de concentración en el aire frente al tiempo de exposición requerido, tras el cual una sustancia química determinada provoca el nivel específico de toxicidad (SLOT, Specified Level of Toxicity) o la probabilidad significativa de muerte (SLOD, Significant Likelihood of Death) en la población expuesta.
La SLOD se define como una tasa de mortalidad del 50 % entre la población expuesta. La HSE (Health, Safety and Environment) ha definido la SLOT como cualquier escenario que provoque:
- Grave angustia para casi todas las personas expuestas.
- Una parte considerable de la población expuesta necesitará atención médica.
- Algunos incidentes de lesiones graves que requerirán tratamiento prolongado.
- Posibilidad de que mueran personas altamente susceptibles.
Cabe señalar que los criterios SLOT mencionados anteriormente se han mantenido deliberadamente amplios en su alcance para reflejar el hecho de que:
- Es probable que haya una variabilidad considerable en las respuestas de las diferentes personas afectadas por un accidente grave.
- Puede haber zonas con concentraciones altas y bajas de una sustancia tóxica en cualquier nube de emisión química, por lo que no todas las personas sufrirán exactamente el mismo grado de exposición.
- Los datos de toxicidad disponibles no suelen ser adecuados para predecir con precisión los efectos dosis-respuesta.
- Deben ser fáciles de entender para las personas que no son científicas en términos de impacto general sobre la salud.

Concienciación sobre los riesgos en el trabajo
La exposición a sustancias químicas en el trabajo puede producirse en muchos escenarios diferentes, tanto de forma directa como indirecta. A menudo, los riesgos, y los niveles de riesgo, para cada empleado serán muy diferentes en función de los distintos procesos en los que se utilicen sustancias químicas.
Entre ellas se pueden incluir:
- Fabricación de productos químicos.
- Transporte de productos químicos.
- Mezcla de productos químicos.
- Agitación de productos químicos.
- Diferentes usos de productos químicos en diversas tareas laborales.
- Eliminación de productos químicos.
Eliminación segura de residuos químicos
El riesgo de exposición a productos químicos, tanto para los trabajadores como para el medio ambiente, no siempre desaparece cuando finaliza la manipulación.
Existen numerosos principios básicos que deben observarse siempre al eliminar residuos o restos químicos:
- Conocer las diferencias en los procedimientos y requisitos para los residuos químicos clasificados como peligrosos y extremadamente peligrosos, y tener en cuenta las diferentes obligaciones de cumplimiento.
- Designar un área de eliminación de residuos peligrosos, que debe estar claramente señalizada y situada cerca de la fuente de los residuos, bajo el control directo y exclusivo de los trabajadores de la zona inmediata y alejada de otras actividades no químicas.
- Elegir contenedores de residuos que sean químicamente compatibles con el material que se va a depositar en ellos. Como regla general, no almacenes ácidos o bases en metal, ácido fluorhídrico en vidrio ni disolventes en contenedores de polietileno.
- Utilizar únicamente contenedores de residuos con tapas a rosca a prueba de fugas.
- Limpiar y etiquetar claramente los contenedores de residuos que esperan ser recogidos o retirados.
- Elegir contenedores del tamaño adecuado para el volumen de contenido que se va a desechar: no llenarlos por debajo de su capacidad, pero dejar siempre un 10 % de espacio libre para una posible expansión.
- Almacenar los contenedores de residuos peligrosos dentro de un contenedor secundario, para minimizar las fugas y la posibilidad de mezclas incompatibles.
- Separar todos los residuos químicos incompatibles.
- No mezclar residuos sólidos y líquidos.
- No combinar disolventes orgánicos con residuos metálicos tóxicos.
- Tener en cuenta los requisitos especiales de embalaje para los objetos punzantes desechados (pipetas, puntas, cristales rotos) junto con los residuos químicos.
- Conocer los procedimientos para los residuos químicos desconocidos o no identificados, que siempre deben considerarse residuos peligrosos y deben etiquetarse adecuadamente y manipularse con precaución.

Clasificación, etiquetado y envasado (CLP, Classification, Labelling and Packaging)
Comprender la gravedad y el tipo de riesgo depende de la clasificación, el etiquetado y el envasado. Para manipular químicos de forma responsable, la dirección y los trabajadores deben conocer:
- Legislación sobre productos químicos.
- Inventario actualizado de los químicos en las instalaciones.
- Clasificación de las sustancias que se usan.
- Procesos exhaustivos de evaluación de riesgos.
- Seguimiento periódico de los cambios en la clasificación y su posible impacto en el estado de cumplimiento.
Gestión de los riesgos químicos en el trabajo
5 pasos para reducir el riesgo
Hay cinco pasos fundamentales para lograr el mejor enfoque para reducir los riesgos químicos para los empleados en el lugar de trabajo, que se enumeran a continuación por orden de preferencia y eficacia:
1- Eliminación de la exposición
Este es el primer paso y el más deseable, que debe adoptarse siempre que sea posible. Si un proceso, una interacción química o una sustancia potencialmente dañina no son absolutamente esenciales para lograr el resultado final, deben eliminarse de la secuencia del flujo de trabajo.
2- Sustitución de productos químicos o procesos peligrosos
Si la eliminación total no es viable, la mejor opción es sustituir los productos químicos potencialmente nocivos por alternativas menos tóxicas o irritantes. Hay que tener en cuenta que algunas sustituciones pueden suponer nuevos riesgos químicos, por lo que deben evaluarse los riesgos correspondientes.
3- Modificaciones de ingeniería
Si en un lugar de trabajo no es viable eliminar o sustituir el riesgo de exposición a sustancias químicas nocivas, el siguiente objetivo debería ser reducir la amenaza mediante cambios diseñados en los procedimientos físicos y mecánicos que se llevan a cabo para completar una tarea. Entre los posibles cambios de ingeniería se podrían incluir medidas como la mejora de los métodos mecánicos de extracción, ventilación o eliminación.
4- Cambios administrativos
También pueden aplicarse cambios administrativos para mejorar la gestión de riesgos: la mejora de los sistemas de turnos y rotaciones optimizados que reduzcan la exposición, una supervisión más adecuada, así como mejoras en la formación y en la publicación de directrices.
5- EPI
Los equipos de protección individual son aquellas prendas de vestir o accesorios diseñados para proteger a los usuarios contra posibles riesgos derivados del derrame o la exposición a sustancias químicas.
Aunque a menudo están cubiertos por requisitos legales en muchos entornos laborales, los EPI deben considerarse como la última línea de defensa. Se utilizan para ayudar a proteger al personal contra riesgos que no pueden eliminarse, sustituirse o modificarse para mejorar el funcionamiento del lugar de trabajo o reducir el riesgo de las sustancias que se manipulan.
En muchos entornos específicos, la provisión responsable y legal de EPI adecuados está definida por la ley, pero en todos los casos debe estar sujeta a una evaluación de riesgos de EPI realizada por la dirección de PRL (Prevención de Riesgos Laborales) en colaboración con los empleados.
Además de destacar las áreas que se pueden mejorar en el suministro, una evaluación exhaustiva de los riesgos relacionados con los EPI debería ayudar a establecer:
- Mejores protocolos para comprender las limitaciones.
- Ciclos de reparación y sustitución.
- Formación de los usuarios.
- Supervisión continua del uso adecuado del EPI.
Los EPI típicos que se suministran en los lugares de trabajo en los que existe exposición a riesgos químicos incluyen gafas, guantes, respiradores y monos. Siempre se debe proporcionar una formación completa sobre el uso correcto de cualquier EPI suministrado, así como directrices claras sobre cómo desechar de forma segura los artículos de un solo uso o limpiar y reutilizar los que no son desechables.
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SOPs - Procedimientos operativos estándar
Cada sustancia química tiene su propio conjunto de riesgos y peligros asociados, que a menudo vienen determinados por sus valores DTL.
Todas deben manipularse adecuadamente, pero en un entorno de trabajo en el que se manipulan habitualmente una amplia variedad de sustancias, la existencia de demasiadas normas y reglamentos diferentes para cada sustancia química puede complicar excesivamente las cosas.
En el peor de los casos, esto puede aumentar el riesgo general de exposición accidental o manipulación incorrecta. Como alternativa simplificada, vale la pena examinar toda la gama de productos químicos utilizados en un lugar de trabajo para ver si es posible elaborar un procedimiento operativo estándar (SOP, son sus siglas en inglés) de mayor alcance.
Un SOP típico es un conjunto de normas básicas que se aplican siempre a un grupo de sustancias, independientemente del producto químico específico que se manipule. Los SOP de este tipo suelen abordar cuestiones generales como:
- Uso correcto del EPI.
- Técnicas de manipulación responsables.
- Protocolos de comunicación.
- Procedimientos de emergencia.
- Técnicas de eliminación adecuadas.
Una vez que las directrices del SOP se hayan reducido a su formato más simple y general, serán mucho más fáciles de aprender y aplicar para todos los equipos.
Para cualquier peligro químico específico que requiera protocolos adicionales únicos, se pueden colocar carteles o advertencias más pequeñas en lugares adecuados alrededor del área de trabajo.
Almacenamiento de productos químicos
Un almacenamiento adecuado y seguro de productos químicos siempre debe comenzar con un inventario exhaustivo:
- Crear una lista de verificación precisa y fácil de consultar de todas las sustancias peligrosas que se guardan en las instalaciones o en el área de trabajo inmediata.
- Asegurarse de que el personal pertinente pueda consultar y modificar el inventario según sea necesario.
- Comprobar periódicamente que todos los usuarios mantengan actualizados el inventario y el etiquetado.
- Revisar el inventario anualmente. Aprovechar esta oportunidad para rotar y renovar las existencias, y para desechar cuidadosamente las reservas antiguas, deterioradas o sin usar.
En muchos lugares de trabajo, las empresas pueden incurrir en multas si no pueden presentar un inventario de productos químicos preciso y actualizado a determinados organismos reguladores o a los servicios de emergencia en caso de accidente.
Además de un plan de supervisión constante de las existencias, los tres pasos clave para el almacenamiento seguro de productos químicos son:
- Asegurarse de que todas las sustancias potencialmente peligrosas se mantengan en recipientes y condiciones adecuados.
- Todas las tapas y tapones de los envases deben mantenerse bien cerrados en todo momento cuando no se estén utilizando para dispensar o rellenar.
- Nunca dejar pipetas, embudos u otros elementos del equipo en el recipiente.
- Proporcionar bandejas de goteo para los productos químicos líquidos almacenados (comprueba la compatibilidad de los materiales) y recipientes secundarios para todos los productos químicos líquidos en volúmenes superiores a un galón.
- Utilizar recipientes homologados para disolventes inflamables.
- Limitar el número de sustancias peligrosas almacenadas al mínimo imprescindible.
- Asegurarse de que las fechas de caducidad estén claramente indicadas y se respeten.
- Inspeccionar periódicamente todos los productos químicos almacenados y buscar signos de:
- Fugas.
- Daños en el envase, ya sean físicos o por corrosión.
- Cambios de color u oscurecimiento.
- Apelmazamiento o cristalización.
- Aumento de la presión.
- Etiquetas poco claras o ausentes.
- Asegurarse de que todas las sustancias potencialmente peligrosas se almacenen en lugares adecuados y que las áreas o entornos de almacenamiento se mantengan en buenas condiciones.
- Asegurarse de que todas las áreas, salas y armarios de almacenamiento de productos químicos estén marcados de forma clara y precisa.
- Mantener las áreas de almacenamiento bien iluminadas, pero evitar la exposición directa al calor o la luz solar. Asegurarse de que haya una buena ventilación con temperaturas constantes y frescas.
- Retirar todas las posibles fuentes de ignición del entorno inmediato.
- Comprobar con frecuencia la disponibilidad y el estado de los equipos de emergencia, las estaciones de lavado y los extintores.
- Actuar rápidamente para solucionar y eliminar cualquier fuga o derrame.
- Mantener las puertas, pasillos y superficies de trabajo en las zonas de almacenamiento de productos químicos siempre despejados y libres de obstáculos.
- Revisar periódicamente la disposición de las estanterías y las bandejas de goteo para garantizar su estabilidad, nivelación e integridad.
- Utilizar armarios de almacenamiento corrosivos homologados para ácidos y bases.
- Utilizar armarios de almacenamiento inflamables homologados para disolventes y otros productos químicos combustibles.
- Minimizar al máximo el almacenamiento en altura de sustancias peligrosas y nunca almacenar productos químicos que sobresalgan de los bordes de las estanterías.
- Los volúmenes de más de un galón deben almacenarse a una distancia máxima de dos pies del suelo.
- Mantener las sustancias corrosivas debajo de las no corrosivas.
- Asegurarse de que los refrigeradores y congeladores utilizados para el almacenamiento de productos químicos estén claramente identificados y se descongelen periódicamente para evitar la acumulación de hielo.
- Asegurarse de que todos los productos químicos incompatibles estén correctamente segregados y separados.
- Los productos químicos (ya sean sólidos, líquidos o gases) deben almacenarse y separarse siempre de acuerdo con su familia química o clasificación de peligro, siendo los tipos más comunes:
- Inflamables/combustibles.
- Ácidos corrosivos.
- Bases corrosivas.
- Tóxicos.
- Altamente tóxicos.
- Oxidantes.
- Gases comprimidos.
- Criógenos.
- Pirofóricos.
- Reactivos al agua.
- Explosivos.
- Separar cada familia química/clasificación de peligro con una partición o armario incombustible homologado, o con una distancia mínima de 6 metros.
- Mantener siempre separados los ácidos y las bases.
- Mantener la mayoría de los ácidos orgánicos alejados de los ácidos minerales oxidantes.
- Mantener los corrosivos alejados de cualquier sustancia potencialmente reactiva.
- Los productos químicos (ya sean sólidos, líquidos o gases) deben almacenarse y separarse siempre de acuerdo con su familia química o clasificación de peligro, siendo los tipos más comunes:
Es imprescindible tener en cuenta que muchos productos químicos pertenecerán a más de una familia o clase de peligro. En tales casos, se deben respetar todas las normas de almacenamiento correspondientes a cualquier clase a la que pertenezca la sustancia, incluso si ello implica crear una zona de almacenamiento completamente nueva para un volumen relativamente pequeño de productos químicos.
Asimismo, cabe considerar los cuatro tipos básicos de daños químicos potenciales:
- Inflamabilidad.
- Daño para la salud/toxicidad.
- Reactividad o inestabilidad.
- Incompatibilidad volátil.
También es necesario tener en cuenta las diferencias entre segregación y separación, y cuándo cada una de ellas es una medida de seguridad adecuada.
Mantenimiento general del lugar de trabajo
- Mantener los suelos limpios y secos, y eliminar rápidamente cualquier tipo de derrame químico, ayudará a prevenir lesiones por resbalones y caídas, además de reducir al mínimo el tiempo de exposición potencial.
- La provisión de bandejas para derrames o alfombrillas absorbentes, almohadillas y materiales de limpieza en lugares propensos a derrames es fundamental para que el personal pueda limpiar rápidamente los derrames.
- Colocar recipientes adecuados para los materiales de limpieza y absorción usados cerca de los lugares propensos a derrames también ayuda a minimizar los tiempos de exposición en caso de accidente.
- Mantener limpias y ordenadas las superficies de trabajo a lo largo del día reduce el riesgo de derrames accidentales y reacciones volátiles entre sustancias que no deben mezclarse.
- Todos los productos químicos sobrantes, almacenados o envasados deben colocarse lejos de encimeras muy utilizadas o de zonas de mucho tránsito para que el personal tenga espacio para realizar sus tareas cómodamente y reducir el riesgo de derrames.
- Los almacenes y los espacios de almacenamiento deben estar bien organizados y claramente etiquetados con las sustancias volátiles debidamente separadas. Para ello, puede ser útil que una persona se encargue siempre de la organización del almacén y de los niveles de inventario.
- Deben establecerse directrices y calendarios claros para la eliminación de residuos químicos y mantenerse mediante controles periódicos.
- Se debe impartir formación a todo el personal pertinente sobre los métodos de eliminación adecuados para cualquier tipo de producto químico con el que vayan a trabajar.
Medidas de protección y planificación
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